โช๏ธ๐๐ค๐จ ๐ก๐ค๐๐๐ฉ๐๐ง๐๐ค๐จ ๐ง๐๐ฅ๐๐ง๐ฉ๐๐ฃ ๐๐ฃ๐ฉ๐ค๐๐๐ฉ๐ค๐จ ๐ฎ ๐๐๐๐๐๐๐จ ๐๐ฃ ๐ช๐ฃ๐ ๐๐ค๐ง๐ฃ๐๐๐ ๐๐ ๐๐๐ง๐๐๐๐๐๐ข๐๐๐ฃ๐ฉ๐ค ๐๐ค๐ฃ ๐ก๐ ๐๐๐ช๐๐๐
El aroma a pan reciรฉn hecho, las nieves derritiรฉndose bajo el sol y los comales encendidos marcaron una celebraciรณn que se sintiรณ en cada pasillo. El Mercado Benito Juรกrez cumpliรณ 132 aรฑos y lo hizo como mejor sabe: compartiendo.
Desde temprano, comerciantes regalaron antojitos tรญpicos y bebidas a quienes cruzaban sus puertas. Chilaquiles, aguas frescas, panes y dulces pasaron de mano en mano en una jornada que mezclรณ memoria y agradecimiento hacia quienes mantienen vivo este espacio.
Los locatarios reconocen que la permanencia del mercado no es casual. Hablan de trato cercano, limpieza y productos frescos como parte de una fรณrmula que lo ha sostenido por generaciones. Entre sus pasillos conviven alimentos, artesanรญas y la vida cotidiana de la ciudad.
Para visitantes, el lugar conserva un valor especial. No solo por la variedad de productos, sino por la calidez de quienes atienden. Aquรญ, dicen, se encuentra de todo y siempre con una palabra amable de por medio.
La historia del mercado se remonta a finales del siglo XIX. Su construcciรณn iniciรณ en 1893 y fue inaugurado en abril de 1894 bajo el nombre de โPorfirio Dรญazโ. Aรฑos despuรฉs, en 1912, adoptรณ el nombre de โBenito Juรกrez Mazaโ, con el que se mantiene hasta hoy.
Mรกs de un siglo despuรฉs, el mercado sigue siendo punto de encuentro, memoria viva y uno de los corazones que laten con mรกs fuerza en la capital oaxaqueรฑa.