Hace exactamente 160 años, el 23 de septiembre de 1866, Asunción Nochixtlán fue escenario de uno de los combates que marcaron el avance de las fuerzas republicanas encabezadas por Porfirio Díaz para recuperar Oaxaca durante la Segunda Intervención Francesa.
Díaz había escapado de su cautiverio en Puebla un año antes y emprendió la reorganización del Ejército de Oriente, mientras buena parte del territorio oaxaqueño permanecía bajo control de fuerzas leales al Segundo Imperio de Maximiliano de Habsburgo.
Durante 1866 avanzó nuevamente sobre territorio oaxaqueño y, después de distintas operaciones militares en la Mixteca, el 23 de septiembre enfrentó en Nochixtlán a una fuerza enemiga en la que participaba caballería húngara.
La existencia de aquel enfrentamiento está documentada en el propio archivo histórico de Porfirio Díaz. En su relación de servicios militares aparece registrada la “acción de Nochistlán” del 23 de septiembre de 1866, bajo su mando.
Días después, al informar sobre la Batalla de Miahuatlán, el propio Díaz volvió a mencionar lo ocurrido en la Mixteca, refiriéndose al “combate con los húngaros en Nochistlán el 23 de septiembre”.
Una ofensiva que apenas comenzaba
La victoria de Nochixtlán adquiere mayor importancia cuando se observa como parte de una sucesión de operaciones militares y no como un hecho aislado.
Después del enfrentamiento, Díaz continuó su marcha hacia el sur.
Sólo diez días más tarde, el 3 de octubre de 1866, sus fuerzas derrotaron en Miahuatlán a las tropas imperialistas comandadas por Carlos Oronoz.
Tras aquella victoria, los republicanos avanzaron hacia la ciudad de Oaxaca y establecieron un sitio sobre la capital.
Pero una fuerza de aproximadamente mil 500 hombres, integrada por tropas mexicanas imperialistas y contingentes extranjeros, marchó para auxiliar a los sitiados.
Díaz salió a su encuentro.
El 18 de octubre de 1866, en las lomas de La Carbonera, sus tropas consiguieron otra victoria decisiva. El combate duró aproximadamente una hora y permitió a los republicanos apoderarse de fusiles, municiones, monturas y piezas de artillería.
Nochixtlán, Miahuatlán y La Carbonera quedaron así enlazadas dentro de la ofensiva republicana que debilitó el control imperial sobre Oaxaca.
Nochixtlán en la historia de Porfirio Díaz
Décadas antes de convertirse en presidente de México y en la figura central del régimen que después sería conocido como el Porfiriato, Porfirio Díaz construyó buena parte de su prestigio militar combatiendo en Oaxaca contra las fuerzas que sostenían al Segundo Imperio.
Nochixtlán fue uno de aquellos escenarios.
La batalla del 23 de septiembre de 1866 no terminó por sí sola con la Intervención Francesa ni provocó inmediatamente la caída del Imperio de Maximiliano, como algunas versiones populares aseguran.
Su importancia histórica radica en haber formado parte de una cadena de victorias republicanas que permitió a Díaz avanzar por Oaxaca, derrotar posteriormente a las fuerzas imperialistas en Miahuatlán y La Carbonera y fortalecer la ofensiva para recuperar el territorio estatal.
A 160 años de distancia, Nochixtlán conserva así un capítulo de la historia militar de Oaxaca y de los años en que Porfirio Díaz todavía no era presidente de México, sino uno de los generales republicanos que combatían al Segundo Imperio.
A 160 años de la Batalla de Nochixtlán: el combate de Porfirio Díaz que abrió camino a la recuperación de Oaxaca
23/09/2026
Por Redacción
▪︎ El 23 de septiembre de 1866, las fuerzas republicanas comandadas por el general oaxaqueño enfrentaron en la Mixteca a tropas al servicio del Segundo Imperio Mexicano; días después vendrían las victorias de Miahuatlán y La Carbonera.