Oaxaca de Juárez, Oax.– Jorge Villacaña Jiménez llamó a la sociedad oaxaqueña a no acostumbrarse al deterioro de la capital y recuperar una ciudad segura, limpia, ordenada y cercana a sus habitantes.
En su artículo “La ciudad que recibimos”, el ex presidente municipal sostiene que entre distintos sectores de la población existe una percepción compartida de que Oaxaca ya no ofrece la misma tranquilidad de años anteriores.
Villacaña señala que el problema va más allá de los baches, la basura, la falta de agua o el desorden urbano. A su juicio, la inseguridad ha comenzado a modificar hábitos cotidianos de las familias, desde esperar con preocupación el regreso de los hijos hasta tomar mayores precauciones al caminar por las calles.
“Una ciudad cambia de verdad cuando sus habitantes modifican su manera de vivir por miedo”, afirma.
También sostiene que la recuperación de Oaxaca no puede depender únicamente del gobierno y plantea una mayor participación de ciudadanos, comerciantes, profesionistas, maestros, artistas, deportistas y otros sectores en la solución de los problemas de la capital.
En el texto aborda además la pérdida de confianza que generan los rumores o señalamientos sobre posibles relaciones entre autoridades y grupos delincuenciales, y sostiene que cualquier gobierno debe mantenerse del lado de los ciudadanos y garantizar su seguridad.
Villacaña considera que quien aspire a gobernar Oaxaca deberá conocer sus problemas y contar con experiencia y capacidad para resolverlos, pero también involucrar a la sociedad.
“Ningún partido ni gobierno es propietario de Oaxaca. Los gobiernos pasan, pero la ciudad permanece”, señala.
Finalmente, convocó a no asumir como normales la inseguridad, el abandono de los espacios públicos o el deterioro de los servicios y planteó recuperar la ciudad para entregar a las nuevas generaciones mejores condiciones de vida.
Jorge Villacaña llama a recuperar la seguridad y tranquilidad de Oaxaca de Juárez
08/09/2026
Por Redacción
▪︎ El ex presidente municipal advierte que la inseguridad, el deterioro de los servicios y la desconfianza hacia las autoridades han cambiado la forma en que los habitantes viven la ciudad.