Ante los homicidios, extorsiones y otros hechos delictivos registrados en Juchitán de Zaragoza, Irma Pineda Santiago propuso la instalación temporal de una Visitaduría Itinerante de la Defensoría de los Derechos Humanos en esta ciudad del Istmo de Tehuantepec.
Pineda Santiago consideró que la situación que atraviesa Juchitán requiere la atención de las diferentes instituciones y advirtió que la violencia no debe entenderse únicamente como una “racha”, debido a la reiteración de hechos que han afectado a la población.
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La propuesta pretende que las acciones de seguridad pública y procuración de justicia estén acompañadas por mecanismos cercanos a la ciudadanía para la protección y defensa de los derechos humanos.
Irma Pineda retomó las declaraciones realizadas el pasado 13 de agosto por el secretario de Gobierno, Jesús Romero López, quien sostuvo que las autoridades mantendrán su presencia en Juchitán para combatir delitos como homicidios, extorsiones y cobro de piso, pero con apego a la legalidad y respeto a los derechos humanos.
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A partir de este último punto, Pineda Santiago planteó recurrir a una de las facultades de la Defensoría: la instalación de una Visitaduría Itinerante.
Explicó que este mecanismo permitiría contar en Juchitán con un espacio accesible y cercano donde las personas puedan presentar quejas, solicitar orientación y denunciar posibles actos u omisiones atribuibles a autoridades estatales o municipales.
La presencia de personal especializado permitiría además documentar posibles vulneraciones a derechos humanos, identificar patrones, acompañar a las personas afectadas y, cuando la gravedad de algún caso lo requiera, activar los mecanismos de protección correspondientes.
Pineda Santiago aclaró que la propuesta no pretende intervenir en la autonomía constitucional de la Defensoría, sino exhortarla a que, de acuerdo con sus recursos humanos, materiales y presupuestales, determine la instalación temporal de esta Visitaduría en Juchitán.
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“Juchitán no necesita instituciones que observen la problemática desde la distancia. Necesita instituciones presentes”, sostuvo.
La propuesta parte de que, aun cuando se mantengan los operativos para enfrentar la delincuencia, la población debe contar con una instancia independiente y cercana a la cual recurrir cuando considere que sus derechos han sido vulnerados.
“Juchitán no merece la violencia que hoy le azota; merece que se dignifique su historia viva, su lengua zapoteca, el fulgor de sus velas y tradiciones, así como la fuerza indomable de sus mujeres y hombres que sostienen la vida con orgullo”, expresó Irma Pineda Santiago.