Un 17 de abril de 1695, en el silencio de un convento en la entonces Nueva España, murió Sor Juana Inés de la Cruz. Tenía 43 años. La peste que azotaba la región terminó con la vida de quien, hasta hoy, sigue siendo una de las figuras más influyentes de la literatura en español.
Su historia no empezó en los libros, sino en la curiosidad. Desde niña mostró una inteligencia que desafiaba su tiempo: aprendió a leer en secreto y se abrió paso en un mundo que negaba a las mujeres el acceso al conocimiento. Eligió la vida religiosa como una forma de estudiar, escribir y pensar con cierta libertad.
Dentro del convento, su pluma se volvió incómoda. Cuestionó las desigualdades, defendió el derecho de las mujeres a aprender y dejó textos que siguen resonando siglos después, como su célebre “Respuesta a Sor Filotea de la Cruz”, donde argumenta por qué las mujeres deben tener acceso a la educación.
Pero su voz tuvo costo. Presionada por autoridades eclesiásticas, dejó de escribir en sus últimos años. Poco después, mientras cuidaba a sus compañeras enfermas durante una epidemia, contrajo la enfermedad que le quitó la vida.
Hoy, su legado sigue en pie. Sus poemas, ensayos y reflexiones continúan circulando en aulas, libros y debates, como testimonio de una época y de una mente que se negó a quedarse en silencio.
Más de tres siglos después, Sor Juana sigue hablando.
𝗦𝗼𝗿 𝗝𝘂𝗮𝗻𝗮, 𝗹𝗮 𝘃𝗼𝘇 𝗾𝘂𝗲 𝗻𝗼 𝘀𝗲 𝗮𝗽𝗮𝗴𝗮: 𝗮𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗮𝗿𝗶𝗼 𝗹𝘂𝗰𝘁𝘂𝗼𝘀𝗼
17/04/2026
Por Redacción
▪️𝙐𝙣 𝙙í𝙖 𝙘𝙤𝙢𝙤 𝙝𝙤𝙮 𝙢𝙪𝙧𝙞ó 𝙪𝙣𝙖 𝙙𝙚 𝙡𝙖𝙨 𝙢𝙚𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙢á𝙨 𝙗𝙧𝙞𝙡𝙡𝙖𝙣𝙩𝙚𝙨 𝙙𝙚 𝙡𝙖 𝙝𝙞𝙨𝙩𝙤𝙧𝙞𝙖 𝙢𝙚𝙭𝙞𝙘𝙖𝙣𝙖