El nombre de Rubén Rocha Moya volvió al centro de la polémica, ahora con una acusación formal en Estados Unidos. El Departamento de Justicia lo señala por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, además de delitos relacionados con armas, y ya solicitó su detención provisional con fines de extradición.
No es la primera vez que el mandatario aparece ligado a esta organización. Tras la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en 2024, una carta del propio narcotraficante lo colocó en una supuesta reunión con líderes del cártel. Rocha Moya rechazó esa versión y afirmó que se encontraba fuera del país en ese momento.
El proceso actual abre un escenario inédito: sería el primer gobernador en funciones en enfrentar una posible extradición. La solicitud estadounidense da un plazo de 60 días para presentar pruebas formales y sostener el caso ante tribunales mexicanos.
Desde México, la Fiscalía General de la República sostiene que se trata de una medida preventiva y no de un proceso de extradición en curso. La presidenta Claudia Sheinbaum ha insistido en que no se han presentado pruebas suficientes, aunque el expediente sigue abierto.
Especialistas advierten dos rutas: que el caso se procese en México o que Estados Unidos insista en llevarlo a su territorio. De confirmarse los señalamientos, el escenario incluye una posible colaboración del propio Rocha Moya con autoridades estadounidenses, lo que podría destapar redes de complicidad más amplias.
El caso pone bajo presión a las instituciones, y mide la respuesta del Estado mexicano frente a acusaciones de alto nivel que cruzan la frontera.
𝗥𝗼𝗰𝗵𝗮 𝗠𝗼𝘆𝗮 𝗯𝗮𝗷𝗼 𝗹𝗮 𝗺𝗶𝗿𝗮 𝗱𝗲 𝗘𝗘𝗨𝗨 𝗽𝗼𝗿 𝗽𝗿𝗲𝘀𝘂𝗻𝘁𝗼𝘀 𝘃í𝗻𝗰𝘂𝗹𝗼𝘀 𝗰𝗼𝗻 𝗲𝗹 𝗻𝗮𝗿𝗰𝗼
04/05/2026
Por Redacción
𝙀𝙨𝙩𝙖𝙙𝙤𝙨 𝙐𝙣𝙞𝙙𝙤𝙨 𝙥𝙞𝙙𝙚 𝙨𝙪 𝙙𝙚𝙩𝙚𝙣𝙘𝙞ó𝙣 𝙥𝙧𝙤𝙫𝙞𝙨𝙞𝙤𝙣𝙖𝙡 𝙢𝙞𝙚𝙣𝙩𝙧𝙖𝙨 𝙈é𝙭𝙞𝙘𝙤 𝙖𝙡𝙚𝙜𝙖 𝙛𝙖𝙡𝙩𝙖 𝙙𝙚 𝙥𝙧𝙪𝙚𝙗𝙖𝙨 𝙘𝙤𝙣𝙩𝙪𝙣𝙙𝙚𝙣𝙩𝙚𝙨