En la tribuna del H. Congreso del Estado de Oaxaca, el lenguaje dejó de ser forma para convertirse en fondo. Las palabras con las que se escriben las leyes también definen quién aparece en ellas y quién queda fuera.
La propuesta plantea sustituir términos como “ciudadano” por “ciudadanía”, con el argumento de que el masculino genérico no representa a todas las personas y, en la práctica, termina invisibilizando a las mujeres. El planteamiento advierte que no se trata de un ajuste de estilo, sino de una discusión sobre igualdad y reconocimiento dentro del marco legal.
Durante la exposición, se recordó que la Constitución mexicana prohíbe la discriminación por género y establece la igualdad entre mujeres y hombres. También se citan compromisos internacionales que obligan al Estado a erradicar prácticas que reproduzcan exclusión, incluidas aquellas presentes en el lenguaje institucional.
El debate no se limita al terreno simbólico. La iniciativa también señala inconsistencias en la redacción actual de la ley electoral local, donde distintos apartados utilizan denominaciones diferentes, lo que puede generar interpretaciones ambiguas y afectar la aplicación de la norma.
En ese contexto, armonizar el lenguaje aparece como una doble tarea: por un lado, reconocer a quienes históricamente han sido omitidas en los textos legales; por otro, dar coherencia y precisión al marco jurídico.
La discusión abre una pregunta de fondo en el Poder Legislativo: si las leyes deben reflejar la realidad social, ¿pueden seguir escritas con términos que no nombran a todas las personas?
𝗡𝗼𝗺𝗯𝗿𝗮𝗿 𝗲𝘀 𝗽𝗼𝗱𝗲𝗿: 𝗹𝗹𝗲𝘃𝗮𝗻 𝗮𝗹 𝗖𝗼𝗻𝗴𝗿𝗲𝘀𝗼 𝗲𝗹 𝗱𝗲𝗯𝗮𝘁𝗲 𝗽𝗼𝗿 𝗲𝗹 𝗹𝗲𝗻𝗴𝘂𝗮𝗷𝗲 𝗶𝗻𝗰𝗹𝘂𝘆𝗲𝗻𝘁𝗲
15/04/2026
Por Redacción
▪️𝙐𝙣𝙖 𝙞𝙣𝙞𝙘𝙞𝙖𝙩𝙞𝙫𝙖 𝙥𝙡𝙖𝙣𝙩𝙚𝙖 𝙘𝙖𝙢𝙗𝙞𝙖𝙧 𝙩𝙚́𝙧𝙢𝙞𝙣𝙤𝙨 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙡𝙚𝙮 𝙥𝙖𝙧𝙖 𝙚𝙫𝙞𝙩𝙖𝙧 𝙚𝙭𝙘𝙡𝙪𝙨𝙞𝙤́𝙣 𝙮 𝙙𝙖𝙧 𝙘𝙚𝙧𝙩𝙚𝙯𝙖 𝙟𝙪𝙧𝙞́𝙙𝙞𝙘𝙖