En Oaxaca, la música se escucha, se hereda, se defiende y se convierte en memoria colectiva. Bajo esa premisa, el Congreso del Estado entregó la Medalla “Álvaro Carrillo” al maestro Delfino Ordaz Toledo, en reconocimiento a más de siete décadas dedicadas a la creación, interpretación y difusión de la música tradicional.
Click para hacer más grande
El posicionamiento que dio sustento al reconocimiento fue presentado por la diputada y promotora cultural Irma Pineda, quien destacó que hablar de la música oaxaqueña es hablar de identidad, historia y resistencia, elementos que se entrelazan en cada son, chilena, jarabe o pieza de banda.
Click para hacer más grande
Originario de Asunción Ixtaltepec, Delfino Ordaz Toledo ha construido una trayectoria de disciplina y vocación. Su trabajo como requintista y arreglista dejó huella en la música de trío, abriendo camino a nuevas generaciones y fortaleciendo una tradición arraigada en el estado.
Más allá del escenario, su aporte se extiende a la preservación cultural. Su impulso al uso del zapoteco en la música coloca a la lengua como vehículo de memoria y continuidad, en un contexto donde su permanencia enfrenta múltiples desafíos.
Click para hacer más grande
A sus más de 90 años, el músico continúa activo, creando y compartiendo su conocimiento, una permanencia que refleja un compromiso sostenido con la cultura oaxaqueña.
Durante el acto también se reconoció el trabajo de la Comisión de Culturas y Artes del Congreso local, así como la participación del jurado calificador, integrado por especialistas que evaluaron la trayectoria de las y los participantes.
Click para hacer más grande