Este domingo 1 de noviembre, miles de hogares mexicanos se llenan de flores, aromas y recuerdos para celebrar el Día de Todos los Santos, una fecha que, en numerosas comunidades del país, está dedicada especialmente a las almas de los niños fallecidos, conocidos cariñosamente como angelitos.
De acuerdo con la tradición, las familias preparan ofrendas con dulces, frutas, pan, juguetes, agua y los alimentos que disfrutaban los pequeños en vida. Las veladoras iluminan los altares y los caminos de pétalos de cempasúchil simbolizan la bienvenida a quienes regresan para reencontrarse con sus familias.
Esta celebración forma parte del Día de Muertos, una de las expresiones culturales más representativas de México, en la que se entrelazan antiguas prácticas indígenas y tradiciones católicas.
Aunque las costumbres cambian de una región a otra, el 1 de noviembre suele estar dedicado a los niños, mientras que el 2 de noviembre, Día de los Fieles Difuntos, se recuerda principalmente a los adultos. En algunas comunidades, las almas infantiles son recibidas desde el 31 de octubre.
En Oaxaca, las familias preparan altares adornados con flores, copal, pan y fotografías. También se realizan visitas a los panteones, comparsas, veladas y encuentros familiares que conservan las costumbres transmitidas entre generaciones.
Más allá de las ofrendas y las celebraciones, esta fecha tiene un profundo significado para quienes recuerdan a un hijo, un hermano o cualquier pequeño que partió demasiado pronto.
Porque en la tradición mexicana, recordar a los muertos también es una manera de mantenerlos presentes en la vida de quienes los amaron.
México recibe a las almas de los niños este 1 de noviembre, Día de Todos los Santos
30/10/2026
Por Redacción
▪︎ Entre flores de cempasúchil, veladoras, juguetes y alimentos, las familias preparan sus altares para recordar a los pequeños que fallecieron y mantener vivo el vínculo con sus seres queridos.