El esfuerzo de años se queda detenido en una ventanilla. En Oaxaca, miles de egresadas y egresados enfrentan un rezago que les impide titularse, obtener su cédula profesional y ejercer la carrera que estudiaron.
La problemática fue llevada a tribuna por la diputada Irma Pineda Santiago, quien señaló que no se trata de falta de preparación, sino de un entramado administrativo que no responde. Expedientes extraviados, trámites duplicados, cambios constantes en requisitos y falta de coordinación entre autoridades han generado un cuello de botella que arrastra casos desde 2023.
El impacto tiene rostro. Jóvenes de la Universidad Intercultural del Pueblo de Oaxaca, del Instituto de Estudios Superiores en Artes Escénicas de Oaxaca y de la Universidad para el Bienestar Benito Juárez García, entre otras instituciones, permanecen en un limbo que les impide acceder a empleos formales o continuar su formación.
El problema rebasa lo académico. Sin título ni cédula, el derecho a ejercer una profesión queda en pausa, con consecuencias directas en ingresos, oportunidades y proyectos de vida.
Desde tribuna, se lanzó un llamado a la Secretaría de Educación Pública y a instancias estatales para atender el rezago, fortalecer capacidades institucionales y dar certeza a los procesos.
En Oaxaca, estudiar sigue sin garantizar el siguiente paso: poder ejercer.
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