El hombre señalado como responsable del asesinato de Rosamaría, ocurrido en la calle de Trujano, en pleno Centro Histórico de la capital, tenía antecedentes penales en la región del Istmo de Tehuantepec, confirmó el fiscal general del Estado, Bernardo Rodríguez Alamilla.
Durante una conferencia de prensa, el titular de la Fiscalía explicó que el presunto agresor es originario de Santo Domingo Tehuantepec, donde existían dos carpetas de investigación abiertas en su contra: una por el delito de robo y otra por violencia familiar. Precisó que, pese a estos antecedentes, el sujeto nunca había estado en prisión.
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Sobre los hechos registrados el miércoles, Rodríguez Alamilla detalló que la agresión ocurrió durante un asalto y que el lapso entre el homicidio y la huida del presunto responsable fue de aproximadamente 35 minutos. En ese tiempo, el hombre se trasladó para adquirir un boleto de transporte tipo urban con la intención de salir de la ciudad.
Indicó que, tras el ataque, el sujeto regresó al hotel donde se hospedaba desde hacía al menos ocho días, el Hotel Posada de Los Ángeles, ubicado sobre la calle de Galeana. A través del análisis de cámaras de videovigilancia públicas y privadas, se logró identificar su ruta y su comportamiento posterior al crimen.
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Las investigaciones revelaron que el individuo utilizaba al menos dos identidades; una de ellas, Omar López Carrasco, nombre con el que se registró en el hotel. A partir de estos datos, y mediante el rastreo de información telefónica, se estableció la posible ruta de escape.
Con esta información, se activó un operativo coordinado que permitió a elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones de la región Costa detenerlo en San Pedro Mixtepec, lugar donde descendió del transporte.
Durante la detención se aseguraron diversos objetos, entre ellos calcetines, bolsas y sandalias, los cuales ya son analizados como parte de la investigación.
El fiscal general destacó que la captura se logró en menos de 36 horas gracias a la coordinación interinstitucional y al trabajo de inteligencia. Añadió que la Fiscalía buscará la pena máxima por homicidio calificado, que podría alcanzar entre 30 y 40 años de prisión.