Click para hacer más grande
En Oaxaca, el derecho a la identidad de género en la infancia dejó de ser una discusión teórica y se convirtió en un trámite legal posible. En ese contexto, la Coordinación para la Atención de los Derechos Humanos (CADH) y la organización Ánima A.C. iniciaron un trabajo conjunto enfocado en capacitación y sensibilización para proteger los derechos de niñas y niños transgénero.
El eje es claro: que servidores públicos y actores sociales comprendan qué implica el derecho a la identidad de género y cómo debe respetarse desde edades tempranas. Oaxaca fue el primer estado del país en reformar su Código Civil para permitir que personas menores de edad, a partir de los 12 años, rectifiquen su acta de nacimiento conforme a su identidad de género.
Este avance legal se sostiene en criterios internacionales y nacionales. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, en su opinión consultiva OC-21/14, establece que la identidad de género y sexual está vinculada a la libertad personal, al derecho a la vida privada y a la autodeterminación de niñas, niños y adolescentes.
A nivel nacional, la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió en 2023 que exigir la mayoría de edad para acceder a documentos que reconozcan la identidad de género es inconstitucional. Con ello, se cerró una barrera que durante años dejó a las infancias trans sin reconocimiento legal.
El desafío, coinciden especialistas y organizaciones civiles, no termina en la ley. Falta información, formación institucional y entornos seguros para que este derecho se ejerza sin discriminación ni revictimización.