Hablar de Oaxaca es hablar de sus pueblos originarios. De comunidades que han sostenido la vida colectiva, la tierra y la memoria, incluso en los momentos mรกs difรญciles. Hoy, esa herencia viva se reconoce con mayor claridad a lo largo y ancho del estado, desde la Costa hasta la Sierra, desde el Istmo hasta la Mixteca.
Cuando los pueblos son escuchados y valorados, la democracia cobra sentido. La participaciรณn no es un trรกmite, es una forma de decir aquรญ estamos, existimos y nuestra voz importa. Cada voto es tambiรฉn una forma de respeto a quienes han defendido su territorio, su lengua y su forma de organizaciรณn comunitaria.
Este 25 de enero es una fecha que no pasa desapercibida. Salir a votar es ejercer un derecho, pero tambiรฉn una responsabilidad colectiva. Es decidir sobre el rumbo que toma Oaxaca y sobre el lugar que ocupan sus pueblos en ese camino.
Nuestros pueblos originarios no son espectadores. Son protagonistas de la historia cotidiana del estado. Participar, informarse y acudir a las urnas es parte de ese reconocimiento que se construye con hechos, no con discursos.
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13/01/2026
Por Redacciรณn
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