Oaxaca de Juárez, Oax., 28 de marzo de 2026.— La noche cayó y la Plaza de la Danza ya estaba tomada. Grupos de amigos, familias completas y jóvenes con celular en mano esperaban el arranque. Cuando apareció Caloncho, el lugar se volvió coro colectivo.
La movilidad en la zona aumentó y el espacio público se transformó en pista abierta, con asistentes que no dejaron de moverse durante todo el espectáculo.
Sobre el escenario, el sonorense llevó su mezcla de pop con ritmos tropicales. Sonaron “Palmar”, “Optimista”, “Los animales”, “Bésame morenita” y “Wacha checa”, canciones que el público siguió de principio a fin. No hubo pausas largas: cada tema enlazó con otro, manteniendo el ritmo arriba.
El operativo de seguridad se mantuvo activo durante toda la jornada. Autoridades reportaron saldo blanco al cierre del evento, sin incidentes mayores pese a la concentración de personas en el primer cuadro de la ciudad.
Óscar Alfonso Castro Valenzuela, nombre real del artista, se ha colocado como una de las voces reconocibles del circuito alternativo nacional. Su propuesta, sencilla en apariencia, conecta con audiencias jóvenes que encuentran en sus letras un tono cotidiano y cercano.
El festival forma parte de una estrategia federal que contempla conciertos gratuitos en las 32 entidades del país. En Oaxaca, la respuesta fue inmediata: una plaza llena, música a todo volumen y una noche que transcurrió sin sobresaltos.
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